Meatball Machine (2005)

Directores: Yudai Yamaguchi, Jun’ichi Yamamoto
Actores: Issei Takahashi (Yôji), Aoba Kawai (Sachiko), Kenichi Kawasaki (Tanaka)
País: Japón
Definitvamente esos japoneses están locos de remate. Una cosa es hacer una de las películas más gore que haya visto en mi vida (y no exagero), otra es combinarla con una trama que haría orgulloso a cualquier fan de los Power Rangers. Meatball Machine trata sobre unos parásitos que llegan a la tierra e infestan a sus pobres víctimas convirtiéndolos en Necroborgs (me encanta el nombre): una grotesca fusión de carne y metal diseñados con el único propósito de combatir entre sí, el ganador obteniendo el derecho de comerse al perdedor. Un día cualquiera, el introvertido protagonista Yôji se encuentra a uno de estos parásitos (dentro de su concha protectora) y se lo lleva a su casa. Gran error. Un noche, su fortuna romántica cambia tras salvar a su amor platónico Sachiko de sus calenturientos compañeros de trabajo. Al llevarla a su casa, Sachiko es atacada por el parásito y se convierte en un Necroborg. Yôji es salvado justo a tiempo por un excéntrico cazador de Necroborgs pero éste decide implantarle un parásito para alimentar a su hija quien vive con un parásito adentro.
Aún siendo Necroborg, Yôji logra no perder su consciencia humana y decide buscar a Sachiko para salvarla o al menos sacarla de su miseria. Así pues comienza la gran batalla a la Power Rangers entre los antiguos amantes ante el delirio sádico de los parásitos que viven dentro de ellos. Como dije al principio, esta es una película sangrienta como pocas y de tantas formas que no podría mencionarlas todas. Los Necroborgs pelean sin piedad, arrancando extremidades y usando taladros y serruchos como armas. Los parásitos son un cliché de Alien. La transformación de las víctimas involucra tentáculos metálicos (no les diré por dónde entran para las desafortunadas), taladros en los ojos y otras cosas horribles. Pero lo divertido de todo esto es que la película nunca se toma particularmente en serio, empezando por lo ridículo que parece el disfraz de Necroborg aunque es precisamente el bajo presupuesto de la película que le da ese look. Pero si están dispuestos a ignorar estas pequeñas deficiencias técnicas, Meatball Machine es una divertida película que solo pudo salir del Oriente.
Momento Macabro: Escoger un solo momento macabro es como comer una sola papa Sabritas. Pero sin duda la transformación de la pobre Sachiko se lleva el premio ya que incluye todos los elementos sangrientos y depravados incluyendo una violada, el implante del parásito y una picada de ojos que haría orgulloso a Lucio Fulci.
Link del IMDB





February 5th, 2008 at 3:05 am
woooo, la quiero ver!!!!
February 7th, 2008 at 8:16 pm
[...] Reseña completa en Twig Snaps [...]