Sweeney Todd (2007)

Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street (2007)
“Sweeney Todd: El Barbero demoniaco de la calle Fleet.”
Director:
Tim Burton
Actores:
Johnny Deep - Sweeney Todd
Helena Bonham Carter - Mrs. Lovett
Alan Rickman - Judge Turpin
Sacha Baron Cohen - Signor Adolfo Pirelli
Tim Burton colabora por sexta vez con Johnny Deep en su nuevo filme Sweeney Todd: El barbero demoníaco de la calle Fleet, otro cuento gótico, de atmósferas húmedas y oscuras, de crimen y misterio, como los que le gusta dirigir, sólo que ahora el cuento tiene la peculiaridad de ser un musical.
Basado en el famoso musical de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler, Sweeney Todd narra una historia de amor trágico, venganza, traición y crimen en el Londres del siglo XIX, en el que un barbero, Benjamin Barker (Deep) regresa a Londres quince años después con el nombre de Sweeney Todd, para vengarse del Juez Turpin (Rickman), responsable de la desaparición de su esposa y su hija.
El extraño universo de Burton alcanza su máxima expresión en Sweeney Todd; había sido raro-tierno en El Joven Manos de Tijera, raro-excéntrico en Ed Wood, raro-romántico en la Leyenda del Jinete sin Cabeza y raro-cómico y absurdo en Charlie y la Fabrica de Chocolate, El Cadáver de la Novia y Marcianos al ataque, pero nunca había sido cruel, sádico, sicótico y paradójico como en Sweeney Todd, ni siquiera en Batman o Batman Regresa.
Sweeney Todd es la forma burtiana de hacer una película de asesinos seriales, y no de uno tradicional, sino de una pareja de ellos formada por Todd y la señora Lovett (Bonham Carter), quien lo acompaña en su venganza en forma aparentemente gratuita, pero la idea de Burton del cine de estos asesinos tiene que ver más con la locura que con el suspenso o el miedo.
Aunque no es contada enteramente desde el punto de vista de Todd, la película se desarrolla más en la mente psicótica, sádica y cruel del barbero que en el mundo real, del que está tan distanciado que en ocasiones hasta la señora Lovett ve como a una extraña, su única idea motora, la que lo mantiene vivo y activo, es la venganza irracional y visceral.
El diseño de arte, como en toda película de Burton es también personal y en este filme es extremadamente rico y bello, se pierde entre la influencia teatral (a la que debe su origen), el cómic y el universo digital; la fotografía de Dariysz Wolski es totalmente lubezkiana, lo que la hace la más bella de la filmografía de Burton desde La Leyenda del Jinete sin Cabeza.
Es esta mezcla de la belleza plástica, de musical brodwayiano y la teatralidad, con la psicosis, la visceralidad, el gore y el delirio, la que la hacen perversamente extraña y cruel, sádica y sublime, profunda y artificial, y también bellamente trágica, lo que la hace de ella una de las mejores obras del genio de lo raro, Tim Burton.
Yo le pondría todas las estrellas menos una (no me gustan los musicales por perfectos que sean).





Saludos
Rodrigo Gómez
February 11th, 2008 at 10:16 am
¡Gracias a rgr por esta colaboración!